Seducirlo hasta ganarlo y después decir adiós

Una de las técnicas más eficaces para vengarte de ese chico que te lastimó, es seducirlo hasta volverlo loco por ti, y luego sin mayor reparo alejarte de él para que sienta lo que un día tu pudiste sentir, pero para no caer en tu propia trampa debes tener claro tu objetivo. 

La venganza es ninguna circunstancia es buena consejera, sin embargo si decides irte por este camino debes estar consciente de las consecuencias que esto te puede causar, recuerda que todo lo que haces en esta vida, ya sea bueno o malo, se devuelve. 

Si ese chico te lastimó, te engaño o te hizo menos, pues la mejor venganza es ignorarlo por completo, tenlo por seguro que la vida le hará pagar cada una de las cosas que hizo mal. 

Pero si las ganas de desquitarte es más fuerte que todo, pues evalúa el terreno y toma en cuenta cada detalle, tal vez no valga la pena invertir tanto esfuerzo y tiempo en algo que no te traerá ninguna satisfacción. 

Seducirlo para luego decirle adiós puede dejar a esa persona afectada emocionalmente, ya que en ese proceso se despertaron muchos sentimientos que al final no van a ser valorados. 

No cabe duda que hacer este tipo de cosas te podrá alegrar la vida un rato, pero después caerás en cuenta que hubiese sido mejor no desgastarte en una persona que al final del camino tendrá lo que se merece. 

Todo dependerá de lo que decidas hacer, porque si no separas lo sentimental de tu propósito final puedes salir lastimada, por eso lo mejor es dejarlo todo en manos del destino y que él disponga. 

Evita dejarte llevar por lo que te dicen los demás, o por la rabia del momento, reflexiona, y ten siempre presente que lo más importante de todo es que tú te sientas bien con lo que te propongas hacer. 

Busca siempre en todo momento tu bienestar, y la venganza créelo que no te traerá nada positivo, lo más recomendable es aceptar las cosas como vengan, y soltar para ser feliz. 

Es primordial para este tipo de situaciones contar con un inteligencia emocional bastante solida, la cual te guiará por el camino correcto para que no pongas en juego tu integridad, solo por el hecho de llevar a cabo venganzas tontas. 

La decisión es tuya, así que piensa que toda acción genera una consecuencia que tarde o temprano te tocará afrontar.